
Imagen: NASA
Turquía fundó su agencia espacial en 2018 y desde entonces ha enviado a su primer astronauta a la órbita y ha construido sus propios satélites. Su primera misión lunar, AYAP-1, se está probando ahora con vistas a su lanzamiento en 2027.
Hace una década, Turquía no tenía ninguna agencia espacial. Hoy ya ha enviado a sus propios astronautas, ha lanzado un satélite diseñado y construido en el país, y ha terminado de construir su primera nave espacial con destino a la Luna. Si las pruebas avanzan según lo previsto, AYAP-1 despegará en la primera mitad de 2027, convirtiendo a Turquía en uno de los pocos países que han enviado una misión propia a la Luna.
Una agencia espacial joven
La Agencia Espacial Turca, conocida por sus siglas en turco TUA, fue creada por decreto presidencial el 13 December 2018. En febrero de 2021, el presidente Erdoğan presentó un Programa Espacial Nacional de diez puntos, y el primer objetivo de la lista era la Luna.
El plan siempre constó de dos etapas. En primer lugar, una nave espacial lanzada en un cohete extranjero llegaría a la Luna y realizaría un aterrizaje duro deliberado sobre la superficie. En segundo lugar, una misión posterior efectuaría un aterrizaje suave, idealmente utilizando un cohete construido en Turquía. El objetivo original de la primera etapa era 2023, centenario de la República de Turquía. Como ocurre con la mayoría de las primeras misiones lunares, ha llevado más tiempo de lo esperado.
AYAP-1: la primera misión lunar de Turquía
La primera etapa se llama ahora AYAP-1, por el nombre turco del Programa de Investigación Lunar. La nave espacial ha sido diseñada, construida e integrada por TÜBİTAK UZAY, el instituto de tecnologías espaciales del consejo nacional de investigación de Turquía, con algunos componentes procedentes del extranjero. Thales Alenia Space suministra el transpondedor de comunicaciones, y el Instituto Sueco de Física Espacial ha proporcionado un Telescopio de Neutros Lunares para estudiar cómo interactúa el viento solar con la superficie lunar.
El plan de la misión es sencillo, pero exigente:
- **Lanzamiento** en un Falcon 9 de SpaceX desde Florida, previsto para la primera mitad de 2027. - **Travesía** hacia la Luna durante unos dos meses. - **Ciencia** desde una órbita polar de 100 km durante al menos tres meses, posiblemente mucho más tiempo, estudiando el agua, el magnetismo y la radiación con cuatro instrumentos científicos. - **Finalización** con un aterrizaje duro controlado, colocando hardware turco sobre la superficie lunar.
La construcción de la nave espacial se completó en 2026 y ahora está pasando por pruebas acústicas, de vibración, térmico-vacío y electromagnéticas en el Centro de Integración y Ensayo de Sistemas Espaciales de Ankara.
Un motor desarrollado en el país
La tecnología más importante a bordo puede ser el motor. AYAP-1 utiliza un motor cohete híbrido, que quema un combustible sólido con un oxidante líquido, desarrollado por la empresa turca DeltaV. El mismo motor impulsará la nave espacial desde la órbita terrestre hacia la Luna, la frenará para entrar en órbita lunar y guiará su descenso final. Si funciona, Turquía habrá demostrado que dispone de un sistema propio de propulsión para el espacio profundo, que es exactamente lo que necesita la segunda etapa del programa.
Personas y satélites
El programa espacial de Turquía no trata solo de la Luna. En enero de 2024, Alper Gezeravcı se convirtió en el primer astronauta turco, al pasar unas dos semanas en la Estación Espacial Internacional con la tripulación de la Misión 3 de Axiom. En junio de 2024, Tuva Cihangir Atasever le siguió con un vuelo suborbital en Virgin Galactic. Al mes siguiente, Türksat 6A, el primer satélite de comunicaciones diseñado y construido en Turquía, fue lanzado con éxito, otra señal de la rapidez con la que está creciendo la industria espacial del país.
Siguiente paso: AYAP-2
AYAP-1 pretende ser el primer paso, no el último. La misión posterior, AYAP-2, está prevista como un aterrizador suave y, potencialmente, un rover, que colocaría equipos turcos operativos sobre la superficie lunar en lugar de limitarse a alcanzarla.
Por qué importa
Turquía se une a una lista creciente de países, desde India hasta Japón y los EAU, que están construyendo su propio camino hacia la Luna. Cada nueva misión añade conocimiento sobre la superficie lunar y ayuda a demostrar la tecnología de la que dependerán los futuros exploradores. Para cualquiera que posea una parcela allí arriba, es un recordatorio de que la Luna está cada año más concurrida.



